¡BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS!


Bienvenidos a www.ECUADORCANNABICO.blogspot.com, de hoy en adelante ésta será tu página de información pro-legalización de esta mítica planta y todos sus derivados medicinales, recreacionales, de uso espiritual e industrial.

Aquí encontraremos, difundiremos e intercambiaremos material escrito y audiovisual, así como propuestas de acción para la consecución de objetivos científicos, ideológicos, culturales y políticos que contribuyan al proceso de legalización y despenalización de "María".

Dejamos totalmente claro que nuestro pensamiento no va dirigido al apoyo del comercio (legal o ilegal) y/o narcotráfico de este y otros enteógenos naturales, más bien estamos interesados en la difusión de la información para el cultivo autogestionado para uso y consumo curativo, lúdico, ritual y mental del cultivador como de sus personas cercanas.

Construyamos juntos un porvenir libre para un recurso natural que debe ser un derecho de la humanidad, y localicemos nuestra lucha en estas latitudes, tomando el ejemplo de tantos otros lugares donde se ha conseguido que la siembra, el cultivo y consumo de cannabis sea legítimo para tod*s.

Ecuador Cannabico, información libre desde: Martes, 1 de Diciembre de 2009.

viernes, 8 de abril de 2011

La prohibición de la marihuana por posibles enfermedades psíquicas

Prof. Glyn Lewis, Universidad Bristol 
La marihuana, igual como sus cultivadores/as, consumidores/as y vendedores/as, desde el año 1937 se encuentran enfrentados/as con persecución legal, lo que constituye una ruptura con miles de años, en las que el Cannabis ha sido utilizado como planta medicinal, sagrada, recreacional, para la producción de ropa, aceite, cremas, comida, cuerdas, papel, materiales de construcción, biodiesel, etc., en casi todas las partes del globo. 

 En 1937 empieza la prohibición con la ley “Cannabis Tax Act” en los Estados Unidos y después se expande por todo el mundo. La ley se justifica en supuestos efectos que el consumo de marihuana, la “hierba asesina”,debe tener, puras invenciones, y una impresionante campaña de difamación inició, en la que se encuentra el fondo de la actual ilegalidad en la mayoría de los países “No existía ningún problema que no fuese achacado al consumo de Cannabis, haciéndole responsable de los más puros instintos asesinos y sanguinarios, el afán por violar o la demencia absoluta(1). En realidad, y aquello apoyado por la historia milenaria del uso de la droga, la marihuana no produce ningún daño significativo para el humano. “Desde el punto de vista de la toxicológica, el Cannabis es una de las plantas menos venenosas. No se conoce una dosis letal, cualquier otra especia empleada en la cocina es más nociva para la salud que el Cannabis.(2)” 



La razón para la prohibición del cannabis han sido intereses económicos parciales. “La campaña […] (fue) apoyada y subvencionada por el consorcio químico DuPont, la industria petrolera y el magnate Hearst, dueño de una importante cantidad de bosques y de periódicos. Con la prohibición del cultivo de cáñamo se eliminaba de los campos agrícolas la mayor competencia generadora de materias primas elementales […](3)”

El discurso de los prohibicionistas de la marihuana hasta ahora ha cambiado, pero sigue la tradición de los años treinta, porque por gran parte se basa en la ignorancia de los hechos más básicos y la gran exageración de los efectos negativos que el consumo de la marihuana puede causar en algunos casos. Sobre todo es el desconocimiento e ignorancia de parte de la mayoría de la población mundial en la que los gobiernos y las lobbies prohibicionistas la mantienen, y solo pocos países le conceden a su población la decisión propia sobre la marihuana.

Descartando ahora otros argumentos de los prohibicionistas, queremos hacer referencia al efecto psíquico que el consumo puede tener, porque es el argumento más fuerte que los opositores de la marihuana nombran. El argumento muchas veces repetido es cómo el consumo de la marihuana causa enfermedades psíquicas como la esquizofrenia. Aquello no viene desde muy lejos, porque es conocido que el consumo puede ser relacionado con enfermedades psíquicas, pero, y en ello yace la distorsión por el discurso prohibicionista, la marihuana nunca es la causa de cualquier enfermedad en la persona que la consume. Sí puede tener efectos en la psique de una persona, si aquella presenta la predisposición y tendencia para enfermedades psíquicas. Esquizofrenias aparecen en aproximadamente uno a dos porcientos de las personas. El consumo de marihuana puede influenciar en la declaración de una enfermedad ya existente que aún no había salido a la luz del día; pero no vuelve esquizofrénica a una persona sana.

Es importante saber que los efectos de la marihuana, a causa de la prohibición, no son completamente conocidos, y los efectos que puede tener no son explorados en su totalidad. Además, no se puede generalizar el efecto que un porro o el consumo diario tiene a una persona, porque aquel varía de cada caso. Por ejemplo, algunas personas dan como causa de su enfermedad psíquica la marihuana, mientras otras personas son tratadas medicinalmente con marihuana como remedio contra depresión. Existen, además, grandísimas variedades de marihuana, cuyo efecto varía desde tranquilizante hasta energizante.

Se han realizado muchas investigaciones acerca de los efectos que el consumo de marihuana puede tener para personas con enfermedades psíquicas. Un proyecto de las universidades de Cardiff y Bristol, Reino Unido, relacionó todas las investigaciones realizadas en el mundo acerca de Cannabis y psicosis. Según Profesor Glyn Lewis de la Universidad de Bristol, sacado de una entrevista realizada por el programa de TV galés “Wales this Week”, “Nuestra conclusión es que no podemos estar seguros de que existe una conexión causal entre Cannabis y esquizofrenia. Existe un asociación muy consistente entre el uso de Cannabis y posterior desarrollo de esquizofrenia, pero creemos que parte de esta asociación resulta del hecho que consumidores de Cannabis son diferentes a gente que no usa Cannabis. Entonces, no podemos estar realmente seguros sobre la conexión, pero sí creemos que existe suficiente evidencia para que la gente debería ser advertida sobre la conexión posible. 
El riesgo de psicosis para una persona es alrededor de uno a dos porcientos en la vida de alguien. Si, entonces, el uso regular de Cannabis doblara aquel riesgo, eso todavía significa solamente alrededor de cuatro porcientos desarrollarían esquizofrenia, si es una relación causal. Eso significa que 96% de la gente, si quiera, podría usar Cannabis sin cualquier riesgo de desarrollo de aquella enfermedad psicótica.”


El argumento del efecto que Cannabis puede tener para aquellas dos porcientos de personas ahora sirve como justificación para la prohibición total de ello, mientras drogas dañinas como tabaco, alcohol, aspirina y otras medicinas son legales.

Las razones verdaderas para la prohibición uno puede estimar ahora en intereses económicos que se podrían ver afectados por la competencia de la materia prima que el Cannabis ofrece, el miedo de conceder más libertad a la población de parte de los gobiernos estatales, y vinculaciones entre el narcotráfico y la política. Solamente poco a poco se puede observar un retroceso paulatino de los prohibicionistas frente a la reivindicación masiva de consumidores y no consumidores de su droga para el relax o para abrir la mente, como medicina salva vidas, como materia prima, o de jardineros/as aficionados/as fascinados/as con la planta.


“El hachís de buena calidad y consumido con moderación no produce daños, sin embargo el consumo excesivo y constante de hachís de mala calidad, unido a una alimentación deficiente puede llegar a producir efectos nocivos. (...) Se cree que el consumo moderado de hachís capacita para soportar un trabajo duro e inflexible, atenúa el dolor y previene los efectos negativos del cambio de clima. Se considera que produce una embriaguez serena y agradable.”

Meyer, Joseph; La Enciclopedia de Meyer (alemán: Meyers Konversationslexikon), El cáñamo como remedio embriagador; Alemania, 1908


Fuentes: 

1) BROECKERS, Mathias; Cannabis, AT Verlag, Aarau, Suiza, 2002, pág. 182
2) Op. cit., pág. 10
3) Op. cit., pág. 182